Secrétariat International Permanent, Droits de l'Homme et gouvernements Locaux Nantes Pays de la Loire, France

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Derechos humanos - Medio ambiente - Desarollo

Cartel del Foro mundial de derechos humanos 2008 ©Samuel Bollendorff


Por un desarrollo sostenible, humano y social:
la dimensión central de los Derechos Humanos


"El desarrollo sostenible es, en cierta medida, la nueva dimensión, véase la nueva expresión sintética de los Derechos Humanos. En paralelo, en una transformación inevitablemente muy compleja y contradictoria, los Derechos Humanos pueden llegar a peligrar debido a tal o cual política que, en nombre del desarrollo sostenible en sí, no respetase la coherencia y el equilibrio de dichos derechos.  El programa mismo de los defensores de los derechos humanos debe tomar consciencia de los cambios drásticos que desencadena la búsqueda del desarrollo sostenible, y poder así contribuir al cumplimiento de estos derechos." (Michel SAVY, miembro del Comité Central de la Liga de los Derechos Humanos, en Hommes et libertés [Hombres y libertades], n°144 – 4° trimestre 2008)


En un momento en que estamos viviendo al mismo tiempo varias crisis de tipo medioambiental, financiero y económico, social, alimentario... y que las dificultades evidentes para reducir la pobreza en el mundo están señalando, para algunos, el callejón sin salida del modelo de desarrollo actual, la cuestión del desarrollo sostenible aparece como cada vez más primordial. Tanto es así que el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki -Moon, declaró el 12 de agosto de 2011: "El desarrollo sostenible se encuentra entre mis principales prioridades. [...] Hay que trabajar más para reducir el riesgo de desastres y prevenir las crisis causadas por el cambio climático y las inseguridades alimentarias, de provisión de agua y de energía."

Ahora bien, la negociación internacional sobre el desarrollo sostenible va a conocer una etapa crucial con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el desarrollo sostenible, que tendrá lugar en Río de Janeiro del 4 al 6 de junio de 2012 (Rio + 20).

Se sabe ya que esta conferencia Rio + 20 solo será un éxito si cumple ciertas condiciones:
 

  • que permita una visión - compartida por el mayor número posible de Estados y diferentes actores - de un nuevo modo de desarrollo, sostenible (respetuoso con el medio ambiente y los recursos naturales), humano (situando al hombre en el centro de las preocupaciones) y socialmente justo (respetando los Derechos Humanos y las Normas Internacionales del Trabajo),
  • que esta visión compartida – discutida democráticamente entre los Estados, patronales, sindicatos y la sociedad civil – pueda concretarse a través de los compromisos y las acciones a corto, medio y largo plazo.


Hoy en día las mentalidades parecen estar preparadas para avanzar en esta dirección, pero las actuales crisis conducen a dos cuestiones: la cuestión de las necesidades y la respuesta a dichas necesidades (sin dejar de preguntarnos sobre las acciones que hay que llevar a cabo con respecto a las desigualdades entre Norte / Sur) y la cuestión de las normas jurídicas internacionales, y más concretamente, del respeto a los Derechos Humanos, en su universalidad y su indivisibilidad.

En efecto, todas las crisis actuales, incluidas las amenazas al medio ambiente, tienen un impacto sobre los Derechos Humanos. Ya en 1992, la Declaración de Río estipulaba que "los seres humanos son el centro de la preocupaciones relativas al desarrollo sostenible… Los seres humanos tienen derecho a una vida sana y productiva en armonía con la naturaleza". ¿Qué significa esto veinte años más tarde? Más allá de las declaraciones, ¿qué es lo que se ha hecho a la hora de tener en cuenta los Derechos Humanos en materia de desarrollo sostenible y que queda por hacer en las diferentes dimensiones? Y sobre todo:

  • Derecho a un medio ambiente sano

Si el medio ambiente sano ha adquirido el estatus de derecho fundamental, es porque se ha convertido en la expresión de una política pública de interés colectivo que expresa nuevas solidaridades, no solo en el interior de los Estados, sino también a escala internacional (protección del medio marino y de las zonas costeras, protección de la capa de ozono, protección de la biodiversidad). El medio ambiente refleja a partir de ahora un valor social, una ética y una responsabilidad colectiva que se imponen tanto a los Estados como a todos los demás actores económicos y sociales.

  • Derecho a la alimentación y acceso al agua potable

"En los primeros años del siglo XXI, hay muchas más muertes causadas por el hambre, la malnutrición, la falta de agua potable o las  enfermedades no tratadas por no tener acceso a los medicamentos, que por las guerras o por la represión directa. […] Este cambio importante podría mostrar otra visión del mundo, y podría incluso transformarlo, comenzando por poner en duda las reglas del comercio internacional de los productos alimentarios y los medicamentos." (Bruno Parmentier en Nourrir l’humanité [Alimentar a la humanidad]. Los grandes problemas de la agricultura mundial del siglo XXI. Prefacio de Edgar Pisani. La Découverte, 2007, 2009

  • Derecho a la salud y derecho a la protección social

La crisis ecológica – cambios climáticos, agotamiento de los recursos naturales y pérdida de la biodiversidad  – tiene también una consecuencia a nivel sanitario: el crecimiento de las enfermedades crónicas que se advierte por todo el planeta (enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes, obesidad, enfermedades respiratorias…). La actividad humana, en lo que afecta al medio ambiente, es la principal causa de este crecimiento que la OMS califica de "principal reto al cual debe hacer frente la humanidad en los comienzos del siglo XXI".

Pero el problema no es solo sanitario: también influye en el conjunto de la economía y el campo social, poniendo en peligro los sistemas de salud y de seguro de enfermedad instaurados tras la 2ª guerra mundial en los países desarrollados. La salud es un factor determinante del estado de bien estar y la capacidad de desarrollo. Ahora bien, el crecimiento de las enfermedades crónicas influye sobre este desarrollo.

  • Medio ambiente y prevención de los conflictos

La población mundial sigue creciendo y podría alcanzar los 9 000 millones de personas en el año 2050. La demanda de recursos (alimentarios, materias primas industriales…) es cada vez mayor, hasta el punto de que estos recursos se están convirtiendo en una fuente de conflictos. Y las consecuencias del cambio climático podrían recrudecer estas amenazas. De ahí la necesidad de tener en cuenta la naturaleza transfronteriza de los ecosistemas y la degradación del medio ambiente.

  • Derecho al desarrollo (humano y sostenible)

"El derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable en virtud del cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en un desarrollo económico, social, cultural y político en el que puedan realizarse plenamente todos los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a disfrutar del él. El derecho humano al desarrollo implica también la plena realización del derecho de los pueblos a la libre determinación, que incluye […] el ejercicio de su derecho inalienable a la plena soberanía sobre todas sus riquezas y recursos naturales." Artículo primero de la Declaración sobre el derecho al desarrollo adoptado por la Asamblea general de las Naciones Unidas en su resolución del 4 de diciembre de 1986.

  • Economía verde (nueva economía) y lucha contra la pobreza

Existe un vínculo estrecho entre la disminución de la pobreza y la adecuada gestión de los recursos naturales y los ecosistemas debido a las ventajas que las poblaciones pobres pueden conseguir directamente del capital natural. La miseria (extrema pobreza) es, al mismo tiempo, la causa y la consecuencia de las violaciones de los Derechos Humanos. El desarrollo sostenible, como "nueva expresión sintética de los Derechos Humanos", es la condición fundamental de una lucha eficaz contra la exclusión y la pobreza. La adopción de una estrategia fundamentada en los derechos - sobre todo derecho a un medio ambiente sano, condiciones de trabajo dignas - deberá ser, por tanto, el centro de los esfuerzos de cara a eliminar la extrema pobreza y una meta a realizar de aquí a 2015 en los Objetivos del Milenio para el desarrollo.

  • Derechos de los pueblos autóctonos, recursos naturales y medio ambiente

Hoy día, la Organización de las Naciones Unidas tiene censados más de 370 millones de pueblos autóctonos en más de 90 países. Lo que representa un tercio de los 900 millones de personas que viven en situación de extrema pobreza. De forma que, ayudando a las poblaciones autóctonas a recuperar sus derechos, sobre todo en lo que concierne a las riquezas y los recursos naturales y sus territorios, se consigue también proteger al medio ambiente común en beneficio de todos. Estos desafíos conciernen sobre todo a las materias siguientes:

   - Explotación minera

   - Explotación de los recursos petroleros y de gas

   - Explotación de los recursos agrarios

  • Buen gobierno democrático y derechos de acceso :

Estos derechos afectan al funcionamiento democrático de las sociedades. Ahora bien, la democracia es la condición sine qua non para la construcción de un nuevo modelo de desarrollo:

- Acceso a la información: el derecho de solicitar y recibir noticias sobre el medio ambiente por parte de los gobiernos.

- Derecho a la participación: (democracia participativa, véase colaborativa): el derecho a ser oído y a participar en el desarrollo conjunto de las decisiones públicas y su programa de aplicación (policy making and planning).

- Acceso a la Justicia: derecho a buscar las soluciones y obtener las reparaciones judiciales en caso de alcanzar un medio ambiente sano.



Para responder a todos estos desafíos, en el corazón de los cuales la dimensión Derechos Humanos es ineludible, las colectividades locales desempeñan un papel fundamental, no solo sobre el terreno, sino también tanto a nivel nacional como internacional, siempre y cuando estén organizadas en redes. Esto, con mayor razón, en cuanto que los poderes locales – sobre todo en las áreas urbanas (que concentran casi la mitad de la población mundial) – van desempeñando un papel político cada vez mayor.

Así, por ejemplo, en un contexto de descentralización y de estructuración de la gobernanza local, la cuestión de la transferencia de la gestión de los recursos naturales a los territorios constituye, para algunos, una condición esencial. Asimismo, la Carta-Agenda Mundial de los Derechos Humanos en la Ciudad  aborda la cuestión del desarrollo sostenible en su capítulo XII y propone a las autoridades locales desarrollar políticas que favorezcan un desarrollo sostenible, humano y social, que respeten los Derechos Humanos universales, indivisibles e interdependientes.

Bajo esta perspectiva la Secretaría Permanente Internacional de los Derechos Humanos y gobiernos locales de Nantes* propone abrir en su página Web las páginas de reflexión sobre la cuestión de los Derechos Humanos – Medio ambiente – Desarrollo, y contribuir así al debate internacional sobre el desarrollo sostenible aportando una contribución específica sobre el pleno cumplimiento de los Derechos Humanos.



* La Ciudad de Nantes será Capital Verde Europea en 2013.