Esclavitudes de ayer y hoy

Este diseño es parte de una obra que el artista Alex Burke ha hecho sobre la ruta de los esclavos entre los tres puntas de la trata transatlántica (ruta de los sobres "via airmail" en aquellas había diseñado el artista anteriormente como una silueta de color negro como recuerdo contemporáneo de las victimas pasadas de la trata y esclavitud. Este diseño se utilizó para realizar el cartel del 2 º Foro mundial de Derechos Humanos en 2006.
Esclavitudes de ayer y hoy
La esclavitud está profundamente anclada en la historia de la humanidad. La traza más antigua conocida hasta la fecha que se refiera a la esclavitud es una tabla sumeria, de 4 000 años que representa el acta de venta de un esclavo varón. El avasallamiento del Hombre por el Hombre no sólo se ha practicado de manera universal, sino que algunas ideologías incluso lo han justificado. Para Aristóteles, el esclavo no es sino una "herramienta animada". En el antiguo Egipto, en la antigua Grecia o en el Imperio romano, el trabajo del esclavo constituye incluso una de las condiciones del esplendor de la sociedad.
La trata oriental, practicada por los árabes, poco conocida porque poco estudiada por los investigadores científicos, empezó a desarrollarse a partir del siglo VII hasta principios del siglo XX. El historiador francés, Olivier Pétré-Grenouilleau avanza la (debatida) cifra de 17 millones de Negros, reducidos a la esclavitud por los autores de la trata oriental. La trata infra-africana se desarrolló probablemente sobre un período todavía más largo que la anterior, pero resulta sumamente difícil establecer el número de víctimas.
Entre el siglo XV y el siglo XIX, las potencias europeas le dan a la trata transatlántica de los Negros una dimensión inigualada y escriben una de las páginas más trágicas de la historia de la humanidad. Entre 12 y 15 millones de africanos fueron capturados y transportados, en unas condiciones infrahumanas, en las bodegas de barcos "negreros", para ser vendidos a los colonos del Nuevo Mundo. Este abominable comercio ha cambiado radicalmente la organización social de continentes enteros y sigue dejando huella en nuestro mundo.
La trata negrera y la esclavitud (abolida en Francia en 1848), tal y como se desarrollaron en dicha época, han sido reconocidos como "crimen contra la Humanidad" por el Parlamento francés, el 21 de mayo de 2001 y unos meses más tarde, en septiembre, por la ONU, en la conferencia de Durban en Sudáfrica.
A nivel internacional existen tanto textos fundamentales como leyes que condenan cualquier forma de prácticas esclavistas. "Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas", proclama el artículo 4° de la Declaración universal de los derechos humanos, adoptada en 1948. Asimismo, en numerosas agencias internacionales encontramos convenciones que denuncian la esclavitud y la trata de seres humanos: la Organización internacional del trabajo (OIT), el Fondo de las Naciones unidas para la infancia (UNICEF), la Organización de las Naciones unidas para la alimentación y la agricultura (FAO), Interpol… A nivel regional, la Unión Europea firmó el 7 de diciembre 2000 la Carta de los derechos fundamentales que prohíbe la esclavitud, el trabajo forzado y la trata de seres humanos.
Este arsenal jurídico, que se supone debe luchar contra las prácticas esclavistas, nos recuerda que el fenómeno no deja desgraciadamente de ser muy actual. Según las apreciaciones de la ONG Anti-Slavery International y de la ONU, unos 27 millones de personas en el mundo están reducidas a la esclavitud. Las principales víctimas son las mujeres y los niños. Para la OIT, entre 250 y 300 millones de niños están sometidos al trabajo forzado.
La esclavitud contemporánea se esconde, va creciendo entre los muros de la clandestinidad y quienes son víctimas pocas veces consiguen encontrar los canales para que se les oiga o para encontrar las palancas jurídicas para defenderse. Una nebulosa jurídica rodea la noción misma de esclavitud. En la denominada "esclavitud contemporánea", se agrupan distintas prácticas: la servidumbre por deuda, el trabajo de los niños, el trabajo forzado, la explotación de la prostitución, el matrimonio forzado, el incesto, las transferencias ilegales y la venta de órganos humanos… Todas y cada una de estas situaciones tienen en común el negar la dignidad humana y el ser una realidad para millones de individuos. Pero a la noción de esclavitud moderna le sigue faltando un marco jurídico preciso que permita perseguir y castigar de manera sistemática a quienes son los autores de estos actos criminales.
A la vez, hay que llevar a cabo un trabajo de memoria y sensibilización de cara a la opinión pública porque muchos son quienes ignoran que la esclavitud sigue siendo un problema moderno y reducen el fenómeno a su fase más odiosa - porque más visible -, o sea el comercio transatlántico. En Francia, las páginas de historia dedicadas a la esclavitud son bien pocas en los libros de escuela. Incluso en el mundo universitario, las polémicas estallan y nos recuerdan que la historia de la esclavitud no es una historia apaciguada (ensayo de Olivier Pétré-Grenouilleau - Les traites négrières, essai d’histoire générale - debate ideológico-político sobre la ley Taubira en Francia…).
Nantes, principal puerto negrero francés, debe desempeñar un papel esencial en este deber de memoria. Desde 2004, Nantes organiza cada dos años un Foro mundial dedicado a los derechos humanos y va a inaugurar en breve en los muelles del Loira, el Monumento a la abolición de la esclavitud. No se trata de redimirse, de arrepentirse sino de mirar al pasado de frente, y convertirse en la punta de lanza de la investigación científica y la lucha contra todas las formas de esclavitud moderna. Se trata, partiendo de lo local – en colaboración con otras colectividades locales del mundo entero – de seguir adelante con la lucha contra todas las formas contemporáneas de la esclavitud a nivel internacional y hacer que el avasallamiento del hombre por el hombre desaparezca para siempre de las prácticas tanto individuales como colectivas.

